Anabasis
Anabasis Cuando los griegos estuvieron en la tierra alta, 3quemaron todas las posiciones que, según los drilas, eran accesibles y se marcharon. Sólo era posible coger algún cerdo, buey o alguna cabeza de ganado que había escapado del fuego; su única posición era su metrópoli; en ésta habían confluido todos. A su alrededor había un torrente muy profundo y los accesos al territorio eran difíciles. Los peltastas, que se adelantaron 4en su carrera a los hoplitas unos cinco o seis estadios, cruzaron el barranco y, al ver mucho ganado y otros bienes, atacaron la posición. Los seguían también muchos lanceros que habían salido en busca de víveres, de manera que fueron más de dos mil hombres los que pasaron el barranco. Como no podían 5tomar la posición combatiendo, pues había un foso ancho levantado en torno a ella, estacas sobre la tierra amontonada y muchas torres hechas de madera, intentaban retirarse, pero los enemigos los atacaban. Como no podían correr en su retirada, pues el descenso 6de la posición al torrente había que hacerlo de uno en uno, envían a uno a ver a Jenofonte, que estaba al frente de los hoplitas. Cuando llegó éste, le dice: 7«Hay una posición llena de abundantes bienes, y no podemos tomarla porque es fuerte. Tampoco nos resulta fácil retirarnos porque salen del lugar y nos presentan combate, y la salida es difícil.»