Anabasis

Anabasis

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Darío y Parisátide tuvieron dos hijos[1]: el mayor, 1Artajerjes; el menor, Ciro. Y como Darío estaba enfermo y sospechaba el fin de su vida, quiso que sus dos hijos estuvieran a su lado. El mayor se encontraba, por 2entonces, casualmente allí. A Ciro lo mandó llamar de la provincia de la que le había hecho sátrapa; le había designado, además, estratego de todos cuantos se reúnen en la llanura de Castolo[2]. Así, pues, Ciro se dirige hacia el interior en compañía de Tisafernes[3], al que consideraba amigo, y con trescientos hoplitas griegos a 3las órdenes de Jenias de Parrasia[4]. Cuando Darío murió y subió al trono Artajerjes, Tisafernes calumnió a Ciro ante su hermano con la acusación de conspirar contra él. El Rey se lo creyó y detuvo a Ciro con intención de matarle; pero, gracias a la intercesión de su 4madre, lo envió de nuevo a su provincia. Y Ciro, cuando hubo partido, después de correr peligros y víctima de ultrajes, deliberó sobre la manera de no estar ya nunca más bajo el dominio de su hermano, sino, si podía, reinar en vez de aquél. Parisátide, su madre, estaba a favor de Ciro, porque lo quería más que a Artajerjes, 5el que reinaba. Además, a todos los que acudían a él de parte del Rey, los despedía con una disposición tal, que quedaban más amigos suyos que del Rey. También se preocupaba de que los bárbaros que estaban a su lado llegasen a ser aptos para la guerra y estuviesen 6bien dispuestos con él. Reunía las fuerzas griegas con el máximo sigilo posible, a fin de coger al Rey totalmente desprevenido. Así, pues, hacía el reclutamiento: para cuantas guarniciones tenía en las ciudades, encomendaba a cada uno de sus jefes alistar soldados peloponesios, los mejores y el mayor número posible, con el pretexto de que Tisafernes conspiraba contra las ciudades. En efecto, las ciudades jonias eran de Tisafernes desde hacía mucho tiempo, le habían sido dadas por el Rey, pero entonces todas le habían hecho defección y se habían pasado a Ciro, con la excepción de 7Mileto[5]. Presintiendo Tisafernes que, en Mileto, deliberaban igualmente pasarse al bando de Ciro, a unos los mató y a otros los desterró. Ciro, después de acoger a los exiliados y reunir un ejército, asediaba Mileto por tierra y por mar e intentaba repatriar a los desterrados. Y éste era, para él, otro pretexto para reunir tropas. Y, al enviar embajadas al Rey, reclamaba que, 8por ser su hermano, le fueran entregadas esas ciudades, más merecedor de ellas que su gobernador, Tisafernes. También su madre colaboraba con él en su propósito. De manera que el Rey no se daba cuenta de la conspiración que se tramaba contra él, y pensaba que su hermano, por estar en guerra con Tisafernes, gastaba en preparativos militares. Artajerjes, pues, no estaba en absoluto molesto por la lucha que ellos sostenían. Porque Ciro remitía al Rey los tributos recaudados de las ciudades que Tisafernes tenía asignadas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker