El pobre de derecha
El pobre de derecha Figuras como Walter Lippmann y Edward Bernays delinearon las estrategias de "fabricación del consentimiento", demostrando que el control de emociones, deseos y estereotipos es más eficaz que la represión directa. Bernays, sobrino de Freud, utiliza el inconsciente colectivo como materia prima de la propaganda moderna. La campaña que convierte el tocino en el desayuno típico estadounidense o el cigarrillo en un símbolo de liberación femenina demuestra cómo los deseos y creencias pueden ser manipulados con técnicas simples pero efectivas.
La élite estadounidense aprende a gobernar moldeando el sentido común, haciendo invisible la dominación. Este modelo se exporta al mundo como "democracia liberal", cuando en realidad se trata de un sistema donde las masas son constantemente engañadas y llevadas a amar a sus verdugos. Al copiar esta lógica, Brasil también comienza a importar sus formas de opresión simbólica, adaptadas a nuestro contexto racial, religioso y de desigualdad histórica.