Después de diciembre (Meses a tu lado 2)
Después de diciembre (Meses a tu lado 2) Jennifer dejó de barrer el porche y se apoyó en la escoba, mirando a su abuela. Había algo reconfortante en su fragilidad; era una especie de ancla en un mar turbulento. —No lo sé, abuela. Siento que todo lo que hago está mal.
Su abuela sonrió, con esa calma que solo los años podían dar. —A veces, hacer lo correcto no se siente bien de inmediato. Pero eso no significa que estés equivocada.
Jennifer se quedó callada. En casa, sus padres y hermanos siempre se enfocaban en lo que ella hacía mal. En cambio, aquí, sentía que podía respirar, aunque fuera un poco.
Más tarde, mientras volvía a casa, el pasado se manifestó de la peor forma posible. Monty estaba en la esquina, como si la esperara. Jennifer se detuvo en seco, su corazón latiendo con fuerza.
—¿Qué quieres ahora? —preguntó con una dureza que apenas podía sostener.
Monty levantó las manos, como si quisiera parecer inofensivo. —Jenny, solo quiero hablar. No vine a causar problemas.
Jennifer sintió que la rabia se acumulaba en su pecho. —¿Hablar? ¿De qué? ¿De cómo me manipulaste? ¿De cómo trataste de destruirme?