Después de diciembre (Meses a tu lado 2)
Después de diciembre (Meses a tu lado 2) La pregunta golpeó a Jennifer como un puñetazo. —¿Qué estás diciendo? ¡Él me buscó a mí! ¿De verdad crees que yo querría algo con alguien que me hizo tanto daño?
Su madre suspiró, como si no quisiera lidiar con la conversación. —Solo digo que no puedes seguir echándole la culpa de todo.
Jennifer sintió cómo se rompía algo dentro de ella. —¡Esto no es culpa mía! —gritó, sorprendiendo incluso a su madre—. ¿Sabes qué es lo peor? Que siempre estás de su lado. Nunca, ni una sola vez, te importó cómo me sentía.
—No grites, Jennifer. —¡Claro! No quieres que grite porque prefieres seguir ignorando todo.
Jennifer salió corriendo de la cocina, subió a su habitación y cerró la puerta de un portazo. Esa noche, mientras miraba el techo, sintió una mezcla de ira, tristeza y agotamiento. Había pasado tanto tiempo cargando culpas que no eran suyas, y ya no quería hacerlo más.
"Si nadie cree en mí," pensó, "tendré que aprender a creer en mí misma."
La tormenta llegó sin previo aviso. Jennifer lo sintió antes de verlo: un golpe seco en la puerta mientras cenaba con su abuela. Spencer estaba fuera, su rostro enrojecido y sus puños apretados.
