Después de diciembre (Meses a tu lado 2)
Después de diciembre (Meses a tu lado 2) Jennifer asintió, aunque no estaba segura de la respuesta. —Solo necesito estar sola un rato.
En su habitación, Jennifer abrió su diario y escribió una frase que no se había atrevido a pensar en años: No soy la misma de antes. Y no voy a permitir que me hagan sentir como si lo fuera.
Jennifer evitó la casa tanto como pudo. Las calles del vecindario, aunque cargadas de recuerdos, se sentían menos opresivas que las paredes del hogar familiar. Pero la sensación de estar siendo observada la seguía como una sombra, especialmente después de su encuentro con Monty. Había vuelto, y con él, los miedos que creía haber dejado atrás.
Una tarde, mientras caminaba por el parque, el sonido de una risa familiar la detuvo en seco. Miró hacia un grupo de jóvenes en una mesa de picnic y reconoció a Naya. Su vieja amiga estaba allí, hablando con una energía que Jennifer casi había olvidado. Detrás de esa mesa, los recuerdos de su tiempo en la universidad se estrellaron contra ella como una ola.
—¡Jenny! —gritó Naya al verla, levantándose para correr hacia ella—. ¡Por fin apareces!
Jennifer sonrió, pero era una sonrisa rota, cargada de emociones que no podía poner en palabras. —Naya, no esperaba verte aquí.
