Las tropas de la muerte
Las tropas de la muerte El grupo, agotado y herido, finalmente alcanza el hangar . El ambiente en la Purga es sofocante, cargado del hedor de la muerte, y los ecos de los pasos de los muertos vivientes resuenan a través de los pasillos vacíos. Han Solo , con el rostro cubierto de sudor y tensión, se mueve con la precisión de un contrabandista acostumbrado a situaciones límite. Cada segundo cuenta, y lo sabe. Las luces parpadean y los sistemas de la prisión comienzan a fallar a medida que la nave se sumerge en el caos total. El hangar es enorme, pero a la vez se siente claustrofóbico, como si el espacio se cerrara sobre ellos con cada gruñido de los muertos que se acercan.
Han se lanza hacia una de las lanzaderas estacionadas. Sus manos expertas vuelan sobre los controles mientras intenta activar la nave. Las luces del panel titilan, y por un momento, todos los ojos están puestos en él. Cada segundo que pasa, los muertos se acercan más, sus cuerpos podridos y deformes tambaleándose hacia ellos como una ola imparable. El número de infectados es abrumador, una marea de carne en descomposición que se mueve con una furia inhumana.
