Las tropas de la muerte
Las tropas de la muerte Zahara , sentada en silencio, intenta procesar todo lo que ha sucedido. Ha visto a la muerte hacerse carne, ha perdido a colegas y amigos, y ha enfrentado un tipo de terror que ni en sus peores pesadillas podría haber imaginado. La realidad se asienta lentamente, como un veneno que invade su sistema. La Purga , ese lugar de pesadillas flotante, ha quedado atrás, pero no puede dejar de pensar en lo que significa. El Imperio, al que había jurado servir, es responsable de esta monstruosidad. Ese mismo Imperio que parecía invencible, perfecto en su maquinaria de control, ha demostrado una crueldad sin límites. Sus manos se cierran en puños al recordar lo cerca que estuvo de morir a manos de los infectados y de lo mucho que ha perdido.
Trig , por su parte, no puede dejar de pensar en su hermano Kale . El dolor es abrumador, una herida que no se cerrará. Cada estrella en el firmamento le recuerda que Kale ya no está. Trig sabe que lo que vio a bordo de la Purga no lo abandonará nunca. Cada grito, cada mirada vacía de los muertos vivientes se quedará con él, como cicatrices invisibles grabadas en su mente. Ha perdido mucho más que su hermano. Ha perdido la inocencia, la fe en cualquier tipo de salvación. Para él, el espacio ya no es un lugar de aventuras, sino una prisión más grande, llena de oscuridad y amenazas invisibles. Nadie está realmente a salvo, lo sabe en lo más profundo de su ser.