Kenobi
Kenobi Un disparo resuena en la noche.
Alguien más ha llegado.
Y no está del lado de los colonos.
El disparo corta el aire.
Orrin Gault cae de rodillas, con una mano en el pecho, jadeando. Pero el disparo no vino de un tusken.
Desde las sombras de las dunas, un grupo de forajidos emerge.
Cazarrecompensas.
Ben Kenobi comprende al instante. Orrin tenÃa enemigos fuera del desierto también.
La plaza estalla en caos. Los colonos están atrapados entre dos fuegos.
Los tusken no huyen. Se quedan. A’Yark no dejará que los forasteros se lleven su venganza.
Y Ben…
Ben tampoco puede quedarse al margen.
Desactiva su mente. Deja que la Fuerza lo guÃe.
Los cazarrecompensas disparan. Los blásters son rápidos.
Pero él es más rápido.
Se mueve entre los disparos, invisible en la confusión. Una mano se alza, y un cazarrecompensas sale volando contra una pared.
Otro levanta su rifle. Ben lo mira.
