El manual de supervivencia del SAS
El manual de supervivencia del SAS En terrenos abiertos, es vital crear señales de gran tamaño en el suelo. Utilizando piedras, troncos, ropa brillante, o cavando surcos visibles, se forman símbolos reconocibles como "SOS" o flechas. Para ser efectivos, deben ser de al menos tres metros de longitud cada letra o figura. En zonas nevadas, raspar la nieve para exponer el suelo oscuro aumenta el contraste y visibilidad desde el aire.
El uso de espejos improvisados o superficies reflectantes permite dirigir destellos solares hacia aeronaves o puestos de observación. Incluso el interior pulido de una lata sirve para reflejar la luz y atraer atención.
Las señales sonoras complementan el trabajo visual. Un silbato puede ser escuchado a kilómetros de distancia en condiciones ideales. Realizar tres pitidos breves y pausados es la forma aceptada de pedir auxilio. Gritos, golpes rítmicos contra objetos metálicos o disparos también pueden ser utilizados si no hay otra opción, pero consumen energía.
Cuando se dispone de radio o teléfono móvil, es esencial conservar batería. Se debe establecer horarios específicos para emitir señales: por ejemplo, cada hora en punto durante cinco minutos, esperando captar alguna respuesta. También deben prepararse mensajes breves y claros en caso de establecer contacto.