La vieja guardia
La vieja guardia John miró el mapa.
—¿Y si no lo es?
El teniente le sostuvo la mirada.
—Entonces nos morimos.
El escuadrón abordó la nave en completo silencio.
Cada uno de ellos sabÃa lo que significaba esta misión. No todos volverÃan.
Benton se sentó junto a John.
—Dime algo positivo.
John sonrió de lado.
—Si morimos, al menos no tendremos que hacer otro descenso.
—Genial. Ahora estoy motivado.
Las puertas se cerraron. No habÃa vuelta atrás.
El ataque comenzó antes de que aterrizaran.
Las naves enemigas disparaban desde la fortaleza, intentando derribarlos antes de que tocaran el suelo.
Los motores rugieron mientras esquivaban los disparos.
La Red Conectiva zumbó en sus oÃdos.
—¡Preparen armas!
La nave se sacudió violentamente. Un impacto directo.
—¡Nos vamos a la mierda!
El casco crujió. CaÃda libre.