Antiguedades de los judios
Antiguedades de los judios El emperador confirma el testamento de Herodes. La sucesión del reino
1. Varo, una vez arreglados los asuntos, se dirigió a Antioquía, dejando en Jerusalén la legión anterior para la vigilancia. En Roma surgió una nueva dificultad para Arquelao por los siguientes motivos. Una delegación de judíos se trasladó a Roma, con permiso de Varo, para solicitar que los dejaran vivir de acuerdo con sus propias leyes. Los legados enviados por voluntad de la nación eran cincuenta; en Roma se les agregaron ocho mil judíos. Habiendo convocado César en el templo de Apolo, edificado por él con gran lujo, una asamblea, tanto de sus amigos como de los principales de los romanos, se hicieron presentes los legados en compañía de la multitud de los judíos que vivían en Roma; por otra parte se presentó Arquelao con sus amigos.
Los parientes del rey se negaron a ponerse del lado de Arquelao, por el odio que le tenían; pero, por otra parte, les pareció inconveniente declararse contra él junto con los legados, considerando que sería deshonroso frente al César oponerse a un hombre con el cual estaban emparentados. Filipo fue desde Siria, por influencia de Varo, principalmente para ayudar a su hermano; contaba con las simpatías de Varo, porque si había cambios en el reino, pues sospechaba que el reino sería dividido, ya que había muchos ansiosos de independencia, Varo quería adelantarse para recibir una parte del mismo.
