Antiguedades de los judios

Antiguedades de los judios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO IV

El rey Agripa va al senado como embajador de Claudio. Las tropas del senado se pasan a Claudio.

1. A Claudio le disgustó la arrogancia de esa embajada, pero, por el momento, de acuerdo con el consejo de los delegados, optó por la moderación. Ya se sentía seguro, en parte animado por la audacia de los soldados y también por el rey Agripa, quien le exhortaba a que no renunciara a un imperio que se le ofrecía sin que hubiera hecho nada para ello.

Agripa se comportó con Cayo como debía comportarse un hombre honrado por él; abrazó su cadáver, y luego de acostarlo en una cama y darle los cuidados que le fueron posible, se dirigió a los guardias diciendo que Cayo vivía todavía, que sufría a causa de las heridas recibidas y que los médicos estaban con él.

Al saber que los soldados habían raptado a Claudio, se apresuró a ir a su lado. Lo encontró preocupado y dispuesto a ceder al pedido del senado; y lo animó y lo exhortó a que retuviera el imperio. Después de estas exhortaciones se retiró.

Cuando el senado lo mandó llamar, se perfumó la cabeza como si saliera de un banquete, se presentó y pidió a los senadores noticias de Claudio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker