El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 13:8 No seáis, por tanto, como ellos; porque vuestro Padre sabe las cosas que necesitáis antes que le pidáis.
13:9 De esta manera, pues, orad: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
13:10 Sea hecha tu voluntad en la tierra asà como en el cielo.
13:11 Y perdónanos nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores.
13:12 Y no nos dejes caer en tentación, mas lÃbranos del mal.
13:13 Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, para siempre. Amén.
13:14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre Celestial;
13:15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre tampoco perdonará vuestras ofensas.
13:16 Además, cuando ayunéis, no seáis como los hipócritas, de semblante triste, porque desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya tienen su galardón.
13:17 Mas tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro;