El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 20:32 Entonces levantarán la voz sus centinelas, y cantarán unánimes; porque verán ojo a ojo.
20:33 Entonces los juntará de nuevo el Padre, y les dará Jerusalén por tierra de su herencia.
20:34 Entonces prorrumpirán en gozo: ¡Cantad juntamente, lugares desolados de Jerusalén; porque el Padre ha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén!
20:35 El Padre ha desnudado su santo brazo a la vista de todas las naciones; y todos los extremos de la tierra verán la salvación del Padre; y el Padre y yo somos uno.
20:36 Entonces se realizará lo que está escrito: ¡Despierta, despierta otra vez, y vÃstete de tu fortaleza, oh Sión; vÃstete tus ropas de hermosura, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo!
20:37 ¡Sacúdete del polvo; levántate, toma asiento, oh Jerusalén; suéltate las ataduras de tu cuello, oh cautiva hija de Sión!
20:38 Porque asà dice el Señor: Os habéis vendido por nada, y sin dinero seréis redimidos.
20:39 En verdad, en verdad os digo que los de mi pueblo conocerán mi nombre, sÃ, en aquel dÃa sabrán que yo soy el que hablo.