El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 28:20 Y eran arrojados en la tierra; pero herían la tierra con la palabra de Dios, de tal modo que por su poder eran librados de las profundidades de la tierra; y, por tanto, no podían cavar fosos de hondura suficiente para contenerlos.
28:21 Y tres veces fueron arrojados en un horno, y no recibieron daño alguno.
28:22 Y dos veces fueron arrojados en un foso de animales feroces; y he aquí, jugaron con las fieras como un niño con un cordero de leche, y no recibieron ningún daño.
28:23 Y ocurrió que así anduvieron entre todo el pueblo de Nefi, y predicaron el evangelio de Cristo a todos los habitantes sobre la faz de la tierra; y éstos se convirtieron al Señor, y se unieron a la iglesia de Cristo; y así fue bendecido el pueblo de esa generación, según las palabras de Jesús.
28:24 Y ahora yo, Mormón, dejo de escribir concerniente a estas cosas por un tiempo.
28:25 He aquí, estaba a punto de escribir los nombres de aquellos que nunca habían de probar la muerte, pero el Señor lo prohibió; por lo tanto, no los escribo, porque están escondidos del mundo.
28:26 Mas he aquí, yo los he visto, y ellos me han ministrado.
28:27 Y he aquí, se hallarán entre los gentiles, y los gentiles no los conocerán.