El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 9:35 Y aconteció que cuando se hubieron humillado suficientemente ante el Señor, él envió la lluvia sobre la faz de la tierra; y el pueblo comenzó a revivir, y empezó a haber frutos en las tierras del norte, y en todas las tierras circunvecinas. Y les mostró el Señor su poder para librarlos del hambre.
Un rey sucede a otro—Algunos de los reyes son justos; otros son inicuos—Cuando la rectitud prevalece, el Señor bendice al pueblo y lo hace prosperar.
10:1 Y sucedió que Shez, que era descendiente de Het —pues Het había perecido por motivo del hambre, como también toda su familia, menos Shez—, empezó, pues, Shez a restablecer a un pueblo abatido.
10:2 Y aconteció que Shez recordó la destrucción de sus padres, y estableció un reino justo; porque recordó lo que el Señor había hecho al traer a Jared y a su hermano a través del mar; y anduvo por las sendas del Señor; y engendró hijos e hijas.
10:3 Y su hijo mayor, que se llamaba Shez, se rebeló contra él; pero Shez fue herido por mano de un ladrón, a causa de sus inmensas riquezas, lo cual de nuevo trajo la paz a su padre.