El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 20:7 Ahora son creadas, y no desde el principio, ni aun antes del día en que las oíste te fueron declaradas, para que no dijeras: He aquí, yo las sabía.
20:8 Sí, y tú no oíste ni supiste; sí, no se abrió desde entonces tu oído; pues sabía yo que serías muy desleal, y fuiste llamado transgresor desde el vientre.
20:9 No obstante, por causa de mi nombre diferiré mi ira, y para alabanza mía me contendré para no talarte.
20:10 He aquí, te he purificado; te he escogido en el horno de la aflicción.
20:11 Por mí, sí, por mi propia causa, lo haré, para que no sea amancillado mi nombre; y mi honra no la daré a otro.
20:12 Óyeme, Jacob, y tú, Israel, a quien llamé; pues yo mismo soy; yo el primero, yo el postrero también.
20:13 Mi mano fundó también la tierra, y mi diestra extendió los cielos; los llamo, y se presentan juntamente.
20:14 Juntaos todos vosotros y oíd: ¿Quién entre ellos les ha anunciado estas cosas? El Señor lo amó; sí, y cumplirá su palabra que por ellos ha declarado, y ejecutará su voluntad en Babilonia, y su brazo caerá sobre los caldeos.