El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 21:5 Ahora bien, dice el Señor —que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob—, aun cuando Israel no sea reunido, con todo, estimado seré ante los ojos del Señor, y mi fortaleza será el Dios mÃo.
21:6 Y dijo: Poco es que tú me seas siervo para levantar las tribus de Jacob y restaurar los preservados de Israel. También te pondré por luz de los gentiles, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.
21:7 Asà dice el Señor, el Redentor de Israel, el Santo suyo, al menospreciado del hombre, al abominado de las naciones, al siervo de soberanos: Reyes verán y se levantarán; y prÃncipes también adorarán, a causa del Señor que es fiel.
21:8 Asà dice el Señor: ¡En el tiempo propicio os he escuchado, oh islas del mar, y en el dÃa de salvación os he ayudado! Y os conservaré, y a mi siervo os daré por convenio del pueblo, para establecer la tierra, para hacer heredar las desoladas heredades;
21:9 para que digáis a los presos: ¡Salid!; y a los que están en tinieblas: ¡Manifestaos! En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas habrá pastos para ellos.