El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 3:19 Y las palabras que él escriba serán las que yo en mi sabidurÃa juzgue conveniente que lleguen al fruto de tus lomos; y será como si los del fruto de tus lomos les hubiesen clamado desde el polvo, porque conozco su fe.
3:20 Y clamarán desde el polvo; sÃ, el arrepentimiento a sus hermanos, sÃ, aun después de haber pasado sobre ellos muchas generaciones. Y sucederá que su clamor saldrá, sÃ, según la sencillez de sus palabras.
3:21 A causa de su fe sus palabras saldrán de mi boca a sus hermanos, que son el fruto de tus lomos; y la debilidad de sus palabras yo fortaleceré en su fe, a fin de que recuerden mi convenio que hice con tus padres.
3:22 Y ahora bien, he aquÃ, mi hijo José, asà fue como profetizó mi padre de antaño.
3:23 Por lo tanto, bendito eres por causa de este convenio; porque tus descendientes no serán destruidos, pues escucharán las palabras del libro.
3:24 Y se levantará entre ellos uno poderoso que efectuará mucho bien, tanto en palabras como en obras, siendo un instrumento en las manos de Dios, con gran fe, para obrar potentes maravillas y realizar aquello que es grande a la vista de Dios, para efectuar mucha restauración a la casa de Israel y a la posteridad de tus hermanos.