El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 5:9 Y todos los que se hallaban conmigo optaron por llamarse el pueblo de Nefi.
5:10 Y nos afanamos por cumplir con los juicios, y los estatutos y mandamientos del Señor en todas las cosas, según la ley de Moisés.
5:11 Y el Señor estaba con nosotros, y prosperamos en gran manera; porque plantamos semillas, y a cambio, cosechamos abundantemente. Y empezamos a criar rebaños, manadas y animales de toda clase.
5:12 Y yo, Nefi, también había traído los anales que estaban grabados sobre las planchas de bronce; y también la esfera o brújula que la mano del Señor había preparado para mi padre, de acuerdo con lo que se ha escrito.
5:13 Y aconteció que comenzamos a prosperar en extremo, y a multiplicarnos en el país.
5:14 Y yo, Nefi, tomé la espada de Labán, y conforme a ella hice muchas espadas, no fuera que, de algún modo, los del pueblo que ahora se llamaban lamanitas cayeran sobre nosotros y nos destruyeran; porque yo conocía su odio contra mí y mis hijos y aquellos que eran llamados mi pueblo.
5:15 Y enseñé a mi pueblo a construir edificios y a trabajar con toda clase de madera, y de hierro, y de cobre, y de bronce, y de acero, y de oro, y de plata y de minerales preciosos que había en gran abundancia.