El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 9:21 Y viene al mundo para salvar a todos los hombres, si éstos escuchan su voz; porque he aquÃ, él sufre los dolores de todos los hombres, sÃ, los dolores de toda criatura viviente, tanto hombres como mujeres y niños, que pertenecen a la familia de Adán.
9:22 Y sufre esto a fin de que la resurrección llegue a todos los hombres, para que todos comparezcan ante él en el gran dÃa del juicio.
9:23 Y él manda a todos los hombres que se arrepientan y se bauticen en su nombre, teniendo perfecta fe en el Santo de Israel, o no pueden ser salvos en el reino de Dios.
9:24 Y si no se arrepienten, ni creen en su nombre, ni se bautizan en su nombre, ni perseveran hasta el fin, deben ser condenados; pues el Señor Dios, el Santo de Israel, lo ha dicho.
9:25 Por tanto, él ha dado una ley; y donde no se ha dado ninguna ley, no hay castigo; y donde no hay castigo, no hay condenación; y donde no hay condenación, las misericordias del Santo de Israel tienen derecho a reclamarlos por motivo de la expiación; porque son librados por el poder de él.