El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 28:2 Y las cosas que se escribirán, procedentes del libro, serán de gran valor para los hijos de los hombres, y particularmente para nuestra posteridad, que es un resto de la casa de Israel.
28:3 Porque sucederá en aquel dÃa que las iglesias que se hayan establecido, mas no para el Señor, dirán la una a la otra: ¡He aquà que yo, yo soy la del Señor!; y dirán las demás: ¡Yo, yo soy la del Señor! Y asà hablarán todos los que hayan establecido iglesias, mas no para el Señor;
28:4 y contenderán una con otra; y sus sacerdotes disputarán entre sÃ, y enseñarán con su conocimiento, y negarán al EspÃritu Santo, el cual inspira a hablar.
28:5 Y niegan el poder de Dios, el Santo de Israel, y dicen al pueblo: Escuchadnos y oÃd nuestro precepto; pues he aquÃ, hoy no hay Dios, porque el Señor y Redentor ha acabado su obra y ha dado su poder a los hombres;
28:6 he aquÃ, escuchad mi precepto: Si dijeren que hay un milagro hecho por la mano del Señor, no lo creáis, pues hoy ya no es un Dios de milagros; ya ha terminado su obra.
28:7 SÃ, y habrá muchos que dirán: Comed, bebed y divertÃos, porque mañana moriremos; y nos irá bien.