El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 3:11 ¡Oh hermanos mÃos, escuchad mis palabras; estimulad las facultades de vuestras almas; sacudÃos para que despertéis del sueño de la muerte; y libraos de los sufrimientos del infierno para que no lleguéis a ser ángeles del diablo, para ser echados en ese lago de fuego y azufre que es la segunda muerte!
3:12 Ahora bien, yo, Jacob, hablé muchas cosas más al pueblo de Nefi, amonestándolo contra la fornicación y la lascivia y toda clase de pecados, declarándole las terribles consecuencias de estas cosas.
3:13 Y ni la centésima parte de los actos de este pueblo, que empezaba ya a ser numeroso, se puede escribir sobre estas planchas; pero muchos de sus hechos están escritos sobre las planchas mayores, y sus guerras, y sus contenciones, y los reinados de sus reyes.
3:14 Estas planchas se llaman las planchas de Jacob, y fueron hechas por la mano de Nefi. Y doy fin a estas palabras.
Todos los profetas adoraron al Padre en el nombre de Cristo—El acto de Abraham de ofrecer a su hijo Isaac fue una semejanza de Dios y de su Unigénito—Los hombres deben reconciliarse con Dios por medio de la Expiación—Los judÃos rechazarán la piedra que sirve de fundamento. Aproximadamente 544—421 a.C.
