El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 5:75 Y aconteció que cuando el Señor de la viña vio que su fruto era bueno y que su viña ya no estaba corrompida, llamó a sus siervos y les dijo: He aquÃ, hemos nutrido mi viña esta última vez; y veis que he obrado según mi voluntad; y he preservado el fruto natural que es bueno, aun como lo fue en el principio. Y benditos sois, porque a causa de que habéis sido diligentes en obrar conmigo en mi viña, y habéis guardado mis mandamientos, y me habéis traÃdo otra vez el fruto natural, de modo que mi viña ya no está más corrompida, y lo malo se ha echado fuera, he aquÃ, os regocijaréis conmigo a causa del fruto de mi viña.
5:76 Pues he aquÃ, por mucho tiempo guardaré del fruto de mi viña para mà mismo, a la estación, la cual se aproxima velozmente; y por la última vez he nutrido mi viña, y la he podado, y he cavado alrededor de ella, y la he abonado; por tanto, guardaré de su fruto para mà mismo, por mucho tiempo, de acuerdo con lo que he hablado.
5:77 Y cuando llegue la ocasión en que nuevamente vuelva el mal fruto a mi viña, entonces haré recoger lo bueno y lo malo; y lo bueno preservaré para mÃ, y lo malo arrojaré a su propio lugar. Y entonces viene la estación y el fin; y haré que mi viña sea quemada con fuego.