El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 1:6 Y yo, Enós, sabÃa que Dios no podÃa mentir; por tanto, mi culpa fue expurgada.
1:7 Y dije yo: Señor, ¿cómo se lleva esto a efecto?
1:8 Y él me dijo: Por tu fe en Cristo, a quien nunca jamás has oÃdo ni visto. Y pasarán muchos años antes que él se manifieste en la carne; por tanto, ve, tu fe te ha salvado.
1:9 Ahora bien, sucedió que cuando hube oÃdo estas palabras, empecé a anhelar el bienestar de mis hermanos los nefitas; por tanto, derramé toda mi alma a Dios por ellos.
1:10 Y mientras asà me hallaba luchando en el espÃritu, he aquÃ, la voz del Señor de nuevo penetró mi mente, diciendo: Visitaré a tus hermanos según su diligencia en guardar mis mandamientos. Les he dado esta tierra, y es una tierra santa; y no la maldigo sino por causa de iniquidad. Por tanto, visitaré a tus hermanos según lo que he dicho; y sus transgresiones haré bajar con dolor sobre su propia cabeza.
1:11 Y después que yo, Enós, hube oÃdo estas palabras, mi fe en el Señor empezó a ser inquebrantable; y oré a él con mucho y prolongado ahÃnco por mis hermanos, los lamanitas.
1:12 Y aconteció que después que hube orado y me hube afanado con toda diligencia, me dijo el Señor: Por tu fe, te concederé conforme a tus deseos.