El Libro de Mormón
El Libro de Mormón Los nefitas guardan la ley de Moisés, miran adelante hacia la venida de Cristo y prosperan en la tierra—Muchos profetas trabajan con diligencia para conservar al pueblo en el camino de la verdad. Aproximadamente 399—361 a.C.
1:1 Ahora bien, he aquÃ, yo, Jarom, escribo unas pocas palabras de acuerdo con el mandato de mi padre, Enós, para que sea preservada nuestra genealogÃa.
1:2 Y como estas planchas son pequeñas, y ya que estas cosas se escriben con el propósito de beneficiar a nuestros hermanos los lamanitas, es preciso, pues, que escriba un poco; pero no escribiré lo de mis profecÃas ni de mis revelaciones. Pues, ¿qué más podrÃa yo escribir de lo que mis padres han escrito? ¿Acaso no han revelado ellos el plan de salvación? Os digo que sÃ; y esto me basta.
1:3 He aquÃ, conviene que se haga mucho entre este pueblo, a causa de la dureza de sus corazones, y la sordera de sus oÃdos, y la ceguedad de sus mentes, y la dureza de sus cervices; no obstante, Dios es misericordioso en sumo grado con ellos, y hasta ahora no los ha barrido de la superficie de la tierra.
