El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 1:9 Y ahora yo, Mormón, procedo a concluir mis anales, los cuales tomo de las planchas de Nefi; y lo hago según el saber y el entendimiento que Dios me ha dado.
1:10 Por lo que, aconteció que después que Amalekà hubo entregado estas planchas en manos del rey BenjamÃn, éste las tomó y las puso con las otras planchas que contenÃan anales que los reyes habÃan transmitido de generación en generación, hasta los dÃas del rey BenjamÃn.
1:11 Y fueron transmitidas de generación en generación, desde el rey BenjamÃn hasta que han llegado a mis manos. Y yo, Mormón, ruego a Dios que sean preservadas desde hoy en adelante. Y sé que serán preservadas, porque sobre ellas están escritas grandes cosas, por las cuales mi pueblo y sus hermanos serán juzgados en el grande y postrer dÃa, según la palabra de Dios que está escrita.
1:12 Y ahora bien, en cuanto a este rey BenjamÃn, él tuvo algunas contiendas entre su propio pueblo.
1:13 Y sucedió también que los ejércitos de los lamanitas descendieron de la tierra de Nefi para pelear contra su pueblo. Mas he aquÃ, el rey BenjamÃn reunió a sus ejércitos y les hizo frente; y luchó con la fuerza de su propio brazo, con la espada de Labán.