El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 1:11 Y además, daré a los de este pueblo un nombre, para que de ese modo se destaquen sobre todos los pueblos que el Señor Dios ha traído de la tierra de Jerusalén; y lo hago porque han sido diligentes en guardar los mandamientos del Señor.
1:12 Y les daré un nombre que jamás será borrado, sino por causa de transgresión.
1:13 Sí, y te digo además, que si este pueblo altamente favorecido del Señor cae en transgresión, y se convierte en una gente perversa y adúltera, el Señor los abandonará, para que así lleguen a ser débiles como sus hermanos; y no los preservará más por su incomparable y milagroso poder, como hasta aquí ha preservado a nuestros padres.
1:14 Porque te digo que si no hubiese extendido su brazo para la preservación de nuestros padres, éstos habrían caído en manos de los lamanitas, y habrían sido víctimas de su odio.
1:15 Y sucedió que después que el rey Benjamín hubo acabado de hablar estas palabras a su hijo, le encargó todos los asuntos del reino.