El Libro de Mormón
El Libro de Mormón El rey Benjamín continúa su discurso—La salvación llega por causa de la Expiación—Creed en Dios para que seáis salvos—Retened la remisión de vuestros pecados mediante la fidelidad—Impartid de vuestros bienes a los pobres—Haced todas las cosas con prudencia y en orden. Aproximadamente 124 a.C.
4:1 Y ahora bien, aconteció que cuando el rey Benjamín hubo concluido de hablar las palabras que le habían sido comunicadas por el ángel del Señor, miró a su alrededor hacia la multitud, y he aquí, habían caído a tierra, porque el temor del Señor había venido sobre ellos.
4:2 Y se habían visto a sí mismos en su propio estado carnal, aún menos que el polvo de la tierra. Y todos a una voz clamaron, diciendo: ¡Oh, ten misericordia, y aplica la sangre expiatoria de Cristo para que recibamos el perdón de nuestros pecados, y sean purificados nuestros corazones; porque creemos en Jesucristo, el Hijo de Dios, que creó el cielo y la tierra y todas las cosas; el cual bajará entre los hijos de los hombres!
