El Libro de Mormón
El Libro de Mormón Abinadà es protegido por poder divino—Enseña los Diez Mandamientos—La salvación no viene por la ley de Moisés únicamente—Dios mismo efectuará la Expiación y redimirá a su pueblo. Aproximadamente 148 a.C.
13:1 Y ahora bien, cuando el rey hubo oÃdo estas palabras, dijo a sus sacerdotes: Llevaos a este individuo, y matadlo; porque, ¿qué tenemos que ver con él? Pues está loco.
13:2 Y avanzaron y trataron de echarle mano; mas él los resistió, y les dijo:
13:3 No me toquéis, porque Dios os herirá si me echáis mano, porque no he comunicado el mensaje que el Señor me mandó que diera; ni tampoco os he dicho lo que pedisteis que dijera; por tanto, Dios no permitirá que yo sea destruido en este momento.
13:4 Mas debo cumplir los mandamientos que Dios me ha mandado; y porque os he dicho la verdad, estáis enojados conmigo. Y más aún, porque he hablado la palabra de Dios, me habéis juzgado de estar loco.
13:5 Y ahora bien, aconteció que después que Abinadà hubo hablado estas palabras, el pueblo del rey Noé no se atrevió a echarle mano, porque el EspÃritu del Señor estaba sobre él, y su rostro resplandecÃa con un brillo extraordinario, aun como el de Moisés en el monte de SinaÃ, mientras hablaba con el Señor.
