El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 21:32 Y ahora bien, desde la llegada de Ammón, el rey Limhi también había hecho convenio con Dios, así como muchos de los de su pueblo, de servirle y guardar sus mandamientos.
21:33 Y aconteció que el rey Limhi y muchos de su pueblo deseaban ser bautizados; mas no había en la tierra quien tuviera la autoridad de Dios. Y Ammón se negó a hacer esto, por considerarse un siervo indigno.
21:34 Por tanto, no se organizaron en iglesia en esa ocasión, esperando en el Espíritu del Señor. Ahora deseaban ser como Alma y sus hermanos, que habían huido al desierto.
21:35 Estaban deseosos de ser bautizados como atestación y testimonio de que estaban dispuestos a servir a Dios con todo su corazón; no obstante, aplazaron la ocasión; y más adelante se dará el relato de su bautismo.
21:36 Y ahora todo el afán de Ammón y sus hombres, y el del rey Limhi y su pueblo, era librarse de las manos de los lamanitas y del cautiverio.
Se hacen planes para que el pueblo se libre del yugo de los lamanitas—Se emborracha a los lamanitas—El pueblo se escapa, vuelve a Zarahemla y se hace súbdito del rey Mosíah. Aproximadamente 121—120 a.C.
