El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 23:28 Por tanto, calmaron sus temores y empezaron a implorar al Señor que ablandara el corazón de los lamanitas, a fin de que les perdonaran la vida, y la de sus esposas y de sus hijos.
23:29 Y aconteció que el Señor ablandó el corazón de los lamanitas. Y Alma y sus hermanos avanzaron y se entregaron en manos de ellos; y los lamanitas se posesionaron de la tierra de Helam.
23:30 Ahora bien, los ejércitos lamanitas que habían seguido al pueblo del rey Limhi habían estado perdidos en el desierto por muchos días.
23:31 Y he aquí, habían encontrado a aquellos sacerdotes del rey Noé en un paraje que llamaron Amulón; y éstos habían empezado a poseer el país de Amulón y a labrar la tierra.
23:32 Y el nombre del jefe de esos sacerdotes era Amulón.
23:33 Y aconteció que Amulón suplicó a los lamanitas; y envió también a las mujeres de estos sacerdotes, que eran las hijas de los lamanitas, para que abogaran con sus hermanos por que no destruyesen a sus maridos.
23:34 Y los lamanitas tuvieron compasión de Amulón y sus hermanos, y no los destruyeron a causa de sus esposas.