El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 1:13 Y tú has derramado la sangre de un hombre justo, sÃ, un hombre que ha hecho mucho bien entre este pueblo; y si te perdonásemos, su sangre vendrÃa sobre nosotros por venganza.
1:14 Por tanto, se te condena a morir, conforme a la ley que nos ha dado MosÃah, nuestro último rey, y la cual este pueblo ha reconocido; por tanto, este pueblo debe sujetarse a la ley.
1:15 Y aconteció que lo tomaron —y se llamaba Nehor— y lo llevaron a la cima del cerro de Manti, y allà se le hizo admitir, o mejor dicho, admitió entre los cielos y la tierra, que lo que habÃa enseñado al pueblo era contrario a la palabra de Dios; y allà padeció una muerte ignominiosa.
1:16 No obstante, no cesó con esto la difusión de la supercherÃa sacerdotal en la tierra; porque habÃa muchos que amaban las vanidades del mundo, y salieron predicando doctrinas falsas; y lo hicieron por causa de las riquezas y los honores.
1:17 Sin embargo, no se atrevÃan a mentir, por si llegaba a saberse, por miedo a la ley, porque los embusteros eran castigados; por tanto, aparentaban predicar según su creencia, y la ley no podÃa ejercer poder alguno en ningún hombre por su creencia.