El Libro de Mormón
El Libro de Mormón Alma disputa con Zeezrom—Los misterios de Dios se dan a conocer únicamente a los fieles—Los hombres son juzgados por sus pensamientos, creencias, palabras y obras—Los inicuos padecerán la muerte espiritual—Esta vida terrenal es un estado de probación—El plan de redención lleva a efecto la Resurrección y, por medio de la fe, la remisión de los pecados—Los que se arrepienten tienen derecho a reclamar la misericordia por medio del Hijo Unigénito. Aproximadamente 82 a.C.
12:1 Entonces Alma, notando que las palabras de Amulek habían callado a Zeezrom, pues vio que Amulek lo había sorprendido en sus mentiras y ardides para destruirlo, y viendo que Zeezrom, consciente de su culpabilidad, empezaba a temblar, Alma abrió su boca y comenzó a hablarle y a afirmar las palabras de Amulek, y a explicar las cosas, o aclarar las Escrituras más de lo que Amulek había hecho.
12:2 Y las palabras que Alma habló a Zeezrom las oyó la gente que se hallaba alrededor; porque era grande la multitud, y de este modo habló él:
12:3 Bien, Zeezrom, ya que se te ha sorprendido en tus mentiras y artificios, pues no solamente has mentido a los hombres, sino que has mentido a Dios; porque he aquí, él conoce todos tus pensamientos, y ya ves que tus pensamientos nos son manifestados por su Espíritu;
