El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 14:23 Y aconteció, después de haber padecido asà por muchos dÃas (y fue el duodécimo dÃa del décimo mes, del décimo año del gobierno de los jueces sobre el pueblo de Nefi), que el juez superior de la tierra de AmmonÃah, y muchos de sus maestros y abogados, fueron a la prisión donde Alma y Amulek se hallaban atados con cuerdas.
14:24 Y llegó ante ellos el juez superior y los golpeó nuevamente, y les dijo: Si tenéis el poder de Dios, libraos de estas ligaduras, y entonces creeremos que el Señor destruirá a este pueblo según vuestras palabras.
14:25 Y sucedió que todos avanzaron y los golpearon, diciéndoles las mismas palabras, aun hasta el último; y cuando éste les hubo hablado, el poder de Dios descendió sobre Alma y Amulek, y se levantaron y se pusieron de pie.
14:26 Y Alma clamó, diciendo: ¿Cuánto tiempo, oh Señor, sufriremos estas grandes aflicciones? ¡Oh Señor!, fortalécenos según nuestra fe que está en Cristo hasta tener el poder para librarnos. Y rompieron las cuerdas con las que estaban atados; y cuando los del pueblo vieron esto, empezaron a huir, porque el temor a la destrucción cayó sobre ellos.