El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 17:9 Y sucedió que viajaron muchos días por el desierto, y ayunaron y oraron mucho para que el Señor concediera que una porción de su Espíritu los acompañase y estuviese con ellos, a fin de que fuesen un instrumento en las manos de Dios para llevar a sus hermanos, los lamanitas, si posible fuese, al conocimiento de la verdad, al conocimiento de la depravación de las tradiciones de sus padres, las cuales no eran correctas.
17:10 Y sucedió que el Señor los visitó con su Espíritu, y les dijo: Sed consolados; y fueron consolados.
17:11 Y les dijo también el Señor: Id entre los lamanitas, vuestros hermanos, y estableced mi palabra; empero seréis pacientes en las congojas y aflicciones, para que les déis buenos ejemplos en mí; y os haré instrumentos en mis manos, para la salvación de muchas almas.
17:12 Y aconteció que se animaron los corazones de los hijos de Mosíah, así como los que estaban con ellos, para ir a los lamanitas a declararles la palabra de Dios.
17:13 Y sucedió que cuando hubieron llegado a las fronteras de la tierra de los lamanitas, se separaron unos de otros, confiando en el Señor en que se volverían a reunir al fin de su cosecha; porque creían que la obra que habían emprendido era grande.