El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 10:18 Porque él es siempre el mismo ayer, hoy y para siempre; y la vÃa ha sido preparada para todos los hombres desde la fundación del mundo, si es que se arrepienten y vienen a él.
10:19 Porque el que con diligencia busca, hallará; y los misterios de Dios le serán descubiertos por el poder del EspÃritu Santo, lo mismo en estos dÃas como en tiempos pasados, y lo mismo en tiempos pasados como en los venideros; por tanto, la vÃa del Señor es un giro eterno.
10:20 Recuerda, pues, oh hombre, que por todos tus hechos serás traÃdo a juicio.
10:21 Por lo que, si habéis procurado hacer lo malo en los dÃas de vuestra probación, entonces os halláis impuros ante el tribunal de Dios; y ninguna cosa impura puede morar con Dios; asà que, debéis ser desechados para siempre.
10:22 Y el EspÃritu Santo me da autoridad para que declare estas cosas y no las retenga.
Nefi ve el EspÃritu del Señor y se le muestra el árbol de la vida en una visión—Ve a la madre del Hijo de Dios y aprende acerca de la condescendencia de Dios—Ve el bautismo, el ministerio y la crucifixión del Cordero de Dios—Ve también el llamamiento y ministerio de los Doce Apóstoles del Cordero. Aproximadamente 600—592 a.C.