El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 22:18 ¡Oh Dios!, Aarón me ha dicho que hay un Dios; y si hay un Dios, y si tú eres Dios, ¿te darÃas a conocer a mÃ?, y abandonaré todos mis pecados para conocerte, y para que sea levantado de entre los muertos y sea salvo en el postrer dÃa. Y cuando el rey hubo dicho estas palabras, cayó como herido de muerte.
22:19 Y aconteció que sus siervos corrieron e informaron a la reina de lo que le habÃa pasado al rey. Y fue ella a donde estaba el rey; y cuando lo vio tendido como si estuviera muerto, y también a Aarón y a sus hermanos de pie allà como si ellos hubiesen sido la causa de su caÃda, se enojó con ellos y mandó que sus siervos, o sea, los siervos del rey, los prendieran y los mataran.
22:20 Mas los siervos habÃan visto la causa de la caÃda del rey; por tanto, no se atrevieron a echar mano a Aarón y sus hermanos, e intercedieron ante la reina, diciendo: ¿Por qué nos mandas matar a estos hombres, cuando uno de ellos es más poderoso que todos nosotros? Por tanto, caeremos ante ellos.
22:21 Y cuando la reina vio el temor de los siervos, también ella empezó a sentir gran miedo de que le sobreviniera algún mal. Y mandó a sus siervos que fueran y llamaran al pueblo para que mataran a Aarón y a sus hermanos.