El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 24:14 Y el gran Dios ha tenido misericordia de nosotros, y nos ha dado a conocer estas cosas para que no perezcamos; sÃ, nos ha dado a conocer estas cosas anticipadamente, porque él ama nuestras almas asà como ama a nuestros hijos; por consiguiente, en su misericordia nos visita por medio de sus ángeles, para que el plan de salvación nos sea dado a conocer, tanto a nosotros como a las generaciones futuras.
24:15 ¡Oh cuán misericordioso es nuestro Dios! Y he aquÃ, ya que nos ha costado tanto lograr que nos sean quitadas nuestras manchas, y que nuestras espadas se vuelvan lustrosas, escondámoslas a fin de que conserven su brillo, como testimonio a nuestro Dios en el dÃa final, el dÃa en que seamos llevados para comparecer ante él para ser juzgados, de que no hemos manchado nuestras espadas en la sangre de nuestros hermanos, desde que él nos comunicó su palabra y nos limpió por ello.
24:16 Y ahora bien, hermanos mÃos, si nuestros hermanos intentan destruirnos, he aquÃ, esconderemos nuestras espadas, sÃ, las enterraremos en lo profundo de la tierra para que se conserven lustrosas, como testimonio en el último dÃa, de que nunca las hemos usado; y si nuestros hermanos nos destruyen, he aquÃ, iremos a nuestro Dios y seremos salvos.