El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 32:42 Y a causa de vuestra diligencia, y vuestra fe y vuestra paciencia al nutrir la palabra para que eche raÃz en vosotros, he aquà que con el tiempo recogeréis su fruto, el cual es sumamente precioso, y el cual es más dulce que todo lo dulce, y más blanco que todo lo blanco, sÃ, y más puro que todo lo puro; y comeréis de este fruto hasta quedar satisfechos, de modo que no tendréis hambre ni tendréis sed.
32:43 Entonces, hermanos mÃos, segaréis el galardón de vuestra fe, y vuestra diligencia, y paciencia, y longanimidad, esperando que el árbol os dé fruto.
Zenós enseñó que los hombres deben orar y adorar en todo lugar, y que los juicios se apartan a causa del Hijo—Zenoc enseñó que la misericordia se concede a causa del Hijo—Moisés levantó en el desierto un sÃmbolo del Hijo de Dios. Aproximadamente 74 a.C.
33:1 Y después que Alma hubo hablado estas palabras, le mandaron preguntar si habÃan de creer en un Dios para obtener este fruto del cual habÃa hablado, o cómo debÃan sembrar la semilla, o sea, la palabra a que se habÃa referido, la cual él dijo que debÃa sembrarse en sus corazones, o de qué manera debÃan empezar a ejercitar su fe.
