El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 46:8 Así vemos cuán rápidamente se olvidan del Señor su Dios los hijos de los hombres; sí, cuán prestos son para cometer iniquidad y dejarse llevar por el maligno.
46:9 Sí, y también vemos la gran maldad que un hombre sumamente inicuo hace que ocurra entre los hijos de los hombres.
46:10 Sí, vemos que por ser un hombre de sutiles artimañas, y un hombre de muchas palabras lisonjeras, Amalickíah incitó el corazón de mucha gente a obrar inicuamente; sí, y a tratar de destruir la iglesia de Dios, y destruir el fundamento de libertad que Dios les había concedido, o sea, la bendición que Dios había enviado sobre la faz de la tierra por el bien de los justos.
46:11 Y aconteció que cuando Moroni, que era el comandante en jefe de los ejércitos nefitas, supo de estas disensiones, se enojó con Amalickíah.
46:12 Y sucedió que rasgó su túnica; y tomó un trozo y escribió en él: En memoria de nuestro Dios, nuestra religión, y libertad, y nuestra paz, nuestras esposas y nuestros hijos; y lo colocó en el extremo de un asta.