El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 48:5 De modo que nombró capitanes en jefe de entre los zoramitas, por estar éstos más familiarizados con la fuerza de los nefitas, y sus sitios de refugio, y los puntos más vulnerables de sus ciudades; por tanto, los puso por capitanes en jefe sobre sus ejércitos.
48:6 Y sucedió que levantaron su campo y se dirigieron hacia la tierra de Zarahemla por el desierto.
48:7 Ahora bien, aconteció que mientras Amalickíah así había estado adquiriendo poder por medio del fraude y del engaño, Moroni, por otra parte, había estado preparando la mente de los del pueblo para que fueran fieles al Señor su Dios.
48:8 Sí, él había estado fortaleciendo los ejércitos de los nefitas y construyendo pequeños fuertes o sitios de refugio, levantando parapetos de tierra alrededor de sus ejércitos, y erigiendo también muros de piedra para cercarlos, en los contornos de sus ciudades y en las fronteras de sus tierras; sí, por toda la tierra.
48:9 Y en sus fortificaciones más débiles colocó el mayor número de hombres; y así fortificó y reforzó la tierra que poseían los nefitas.