El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 52:37 Y Moroni, viendo su confusión, les dijo: Si traéis vuestras armas de guerra y las entregáis, he aquí, cesaremos de derramar vuestra sangre.
52:38 Y acaeció que cuando los lamanitas hubieron oído estas palabras, sus capitanes en jefe, todos los que no habían muerto en la batalla, avanzaron y echaron sus armas de guerra a los pies de Moroni, y también mandaron a sus hombres que hicieran lo mismo.
52:39 Mas he aquí, hubo muchos que no quisieron; y aquellos que no quisieron entregar sus espadas fueron prendidos y atados, y les fueron quitadas sus armas de guerra, y los obligaron a marchar con sus hermanos a la tierra de Abundancia.
52:40 Y el número de prisioneros que tomaron fue mayor que el número de los que habían muerto; sí, mayor que el número de los que habían muerto de ambas partes.
Se emplea a los prisioneros lamanitas para fortificar la ciudad de Abundancia—Las disensiones entre los nefitas dan lugar a las victorias lamanitas—Helamán toma el mando de los dos mil jóvenes del pueblo de Ammón. Aproximadamente 64—63 a.C.
