El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 15:11 ¿No recordáis las cosas que el Señor ha dicho: Si no endurecéis vuestros corazones, y me pedÃs con fe, creyendo que recibiréis, guardando diligentemente mis mandamientos, de seguro os serán manifestadas estas cosas?
15:12 He aquÃ, os digo que la casa de Israel fue comparada a un olivo por el EspÃritu del Señor que estaba en nuestro padre; y he aquÃ, ¿no hemos sido desgajados de la casa de Israel? ¿No somos nosotros una rama de la casa de Israel?
15:13 Ahora bien, lo que nuestro padre quiere decir concerniente al injerto de las ramas naturales, por medio de la plenitud de los gentiles, es que en los dÃas postreros, cuando nuestros descendientes hayan degenerado en la incredulidad, sÃ, por el espacio de muchos años, y muchas generaciones después que el MesÃas sea manifestado en la carne a los hijos de los hombres, entonces la plenitud del evangelio del MesÃas vendrá a los gentiles; y de los gentiles vendrá al resto de nuestra posteridad.