El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 3:4 Y viajaron una inmensa distancia, a tal grado que llegaron a grandes extensiones de aguas y muchos ríos.
3:5 Sí, y se esparcieron por todas partes de aquella tierra, por todos los parajes que no habían quedado desolados y sin madera, por motivo de los numerosos habitantes que habían heredado la tierra previamente.
3:6 Y no había parte del país que estuviese desolada, salvo por falta de madera; pero a causa de la inmensidad de la destrucción del pueblo que antes había habitado la tierra, la llamaron desolada.
3:7 Y no había sino muy poca madera sobre la superficie de la tierra, por lo que la gente que fue allá se volvió sumamente experta en obras de cemento; por tanto, construyeron casas de cemento en las cuales habitaron.
3:8 Y sucedió que se multiplicaron y se extendieron, y salieron de la tierra del sur para la tierra del norte, y se diseminaron a tal grado que empezaron a cubrir la superficie de toda esa tierra, desde el mar del sur hasta el mar del norte, y desde el mar del oeste hasta el mar del este.