El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 15:34 Pero he aquÃ, os digo que el reino de Dios no es inmundo, y ninguna cosa impura puede entrar en el reino de Dios; de modo que es necesario que se prepare un lugar de inmundicia para lo que es inmundo.
15:35 Y se ha preparado un lugar; sÃ, aquel infierno horroroso de que he hablado, y quien lo ha preparado es el diablo. Por tanto, el estado final de las almas de los hombres es morar en el reino de Dios, o ser expulsados, por razón de esa justicia a que me he referido.
15:36 Asà que los malos son desechados de entre los justos, y también de aquel árbol de la vida, cuyo fruto es el más precioso y el más apetecible de todos los frutos; sÃ, y es el más grande de todos los dones de Dios. Y asà hablé a mis hermanos. Amén.
Los inicuos hallan dura la verdad—Los hijos de Lehi se casan con las hijas de Ismael—La Liahona marca el camino que deben seguir por el desierto—De cuando en cuando se escriben en la Liahona mensajes del Señor—Muere Ismael; su familia murmura por motivo de sus aflicciones. Aproximadamente 600—592 a.C.
16:1 Y aconteció que después que yo, Nefi, hube terminado de hablar a mis hermanos, he aquÃ, ellos me dijeron: Tú nos has declarado cosas duras, más de lo que podemos aguantar.
