El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 8:20 y he aquí, también Zenoc, y también Ezías, y también Isaías, y Jeremías (Jeremías fue el mismo profeta que testificó de la destrucción de Jerusalén), y ahora sabemos que Jerusalén fue destruida, según las palabras de Jeremías. ¿Entonces, por qué no ha de venir el Hijo de Dios, según su profecía?
8:21 ¿Y negaréis ahora que la ciudad de Jerusalén fue destruida? ¿Diréis que los hijos de Sedequías no fueron muertos, todos salvo Mulek? Sí, ¿y no veis que la posteridad de Sedequías está con nosotros, y que fue echada de la tierra de Jerusalén? Mas he aquí esto no es todo:
8:22 Nuestro padre Lehi fue echado de Jerusalén porque testificó de estas cosas. Nefi también dio testimonio de estas cosas, y también casi todos nuestros padres, sí, hasta el día de hoy; sí, han dado testimonio de la venida de Cristo, y han mirado hacia adelante, y se han regocijado en su día que está por venir.
8:23 Y he aquí, él es Dios, y está con ellos, y se manifestó a ellos, de modo que él los redimió; y ellos lo glorificaron a causa de lo que está por venir.