Ulises
Ulises Mejor allà donde está: lejos. Ocuparla. QuerÃa un perro para pasar el tiempo. PodrÃa hacer un viaje hasta allÃ. Aprovechar el puente de agosto, solamente dos y seis ida y vuelta. Pero faltan seis semanas. PodrÃa conseguir un pase de prensa. O por medio de M’Coy[41].
La gata, después de limpiarse toda la piel, volvió al papel manchado de carne, lo olfateó y se fue majestuosamente hacia la puerta. Miró atrás hacia él, maullando. Quiere salir. Aguarda frente a la puerta, que ya se abrirá. Déjela esperar. Tiene fatiga. Eléctrica. Truenos en el aire. Se pasaba en ese momento la pata detrás de la oreja, de espaldas al fuego.
Se sentÃa pesado, lleno: luego un suave aflojarse de sus intestinos. Se paró, desabrochando la pretina de sus pantalones. El gato le maulló.
—¡Miau! —le dijo contestando—. Espera que esté listo.
Pesadez: dÃa caluroso en perspectiva. Demasiado trabajo trotar escaleras arriba hasta el rellano.
Un papel. Le gustaba leer en el inodoro. Espero que ningún macaco venga a golpear justamente cuando estoy.
En el cajón de la mesa encontró un viejo número del Titbits[42]. Lo dobló y se lo puso debajo del brazo, fue a la puerta y la abrió. La gata salió en suaves respingos. ¡Ah!, querÃa ir arriba, hacerse una pelota sobre la cama.