Ulises
Ulises —Cerveza de jengibre —agregó Davy Byrne cortésmente.
—Sà —dijo Paddy Leonard—. Un biberón para el bebé.
El señor Bloom caminaba hacia Dawson Street, limpiándose los dientes a golpecitos de lengua. Algo verde tendrÃa que ser: espinaca por ejemplo. Con esos rayos de proyección de Röntgen[81] uno podrÃa investigarlo.
En Duke’s Lane un terrier famélico se atragantó con una nauseabunda mascada nudosa sobre las piedras de guijarros y la lamió con renovado deleite. Empalagado. Habiendo digerido completamente la sustancia se devuelve y muchas gracias. Primero dulce, después lleno de sabores. El señor Bloom dio un prudente rodeo. Rumiantes. Su segundo plato. Mueven su maxilar superior. Me gustarÃa saber si Tom Rochford hará algo con ese invento suyo. Pérdida de tiempo explicarlo al bocazas de Flynn. Gente flaca boca grande. TendrÃa que haber un salón o un lugar donde los inventores pudieran ir a inventar gratis. Naturalmente se producirÃa una verdadera peste de maniáticos.
Canturreó, prolongando con un eco grave la nota final de cada compás.
Don Giovanni, a cenar teco
M’invitasti[82].